Llevas tiempo con tu prótesis y de repente notas que se mueve al hablar, al comer o incluso al sonreír. No es tu imaginación: una prótesis que antes encajaba perfectamente puede volverse inestable con el paso del tiempo, y eso tiene explicación científica. Entender el motivo es el primer paso para recuperar la comodidad.
El hueso que cambia sin que lo notemos
Cuando se pierden dientes, el hueso de la mandíbula o el maxilar que los sostenía empieza a reabsorberse de forma gradual. Este proceso, llamado reabsorción ósea, es completamente natural pero invisible a simple vista. La consecuencia directa es que la base sobre la que apoya la prótesis va cambiando de forma, y lo que antes era un ajuste perfecto deja de serlo. En personas con prótesis completas, este cambio puede ser perceptible en uno o dos años.
Pérdida de peso y cambios en la mucosa
Los tejidos blandos de la boca también evolucionan. Una pérdida o ganancia de peso significativa, cambios hormonales o simplemente el envejecimiento modifican el volumen y la tonicidad de las encías. Si la mucosa «encoge» o se afloja, la prótesis pierde el sello de succión que la mantiene estable, especialmente en el caso de las prótesis completas superiores.
Ganchos desgastados o deformados
Las prótesis parciales se sujetan a los dientes naturales restantes mediante ganchos metálicos. Con el uso diario, esos ganchos pueden perder tensión o deformarse ligeramente, reduciendo su capacidad de retención. A veces basta con un ajuste sencillo en la consulta; otras, si el desgaste es avanzado, es necesario renovarlos.
Prótesis envejecida o deteriorada
La resina acrílica no dura indefinidamente. Con el tiempo se desgasta, puede sufrir microfracturas y pierde la precisión dimensional con la que fue fabricada. En general, se recomienda revisar y considerar la renovación de una prótesis removible cada cinco a ocho años, aunque la vida útil depende del cuidado y del ritmo de reabsorción ósea de cada paciente.
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Ver clínicasQué soluciones existen
- Rebase o rebase total: el dentista añade nuevo material a la base de la prótesis para adaptarla al nuevo contorno de la encía. Es un procedimiento rápido y económico que recupera el ajuste sin fabricar una prótesis nueva.
- Nueva prótesis: cuando el desgaste o la reabsorción son muy pronunciados, fabricar una pieza nueva es la opción más eficaz a largo plazo.
- Implantes de retención: dos o cuatro miniimplantes pueden anclar la prótesis de forma que no se mueva independientemente del estado del hueso. Es la solución más estable para prótesis completas.
Cuándo es urgente consultar al dentista
Si la prótesis se mueve hasta el punto de provocar heridas en la encía, dificulta la masticación o genera un dolor constante, no esperes a la revisión anual. Una prótesis inestable puede empeorar la reabsorción ósea al ejercer presiones irregulares sobre el hueso.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar pegamento dental para solucionar el movimiento? El adhesivo puede ser un apoyo puntual, pero no resuelve la causa del problema. Si la prótesis se mueve con regularidad, necesita un ajuste profesional.
¿Con qué frecuencia debo ir al dentista si llevo prótesis? Al menos una vez al año para revisar el ajuste, el estado de la mucosa y descartar lesiones que puedan pasar desapercibidas.
¿La prótesis siempre se afloja con el tiempo? Prácticamente siempre, porque la reabsorción ósea es inevitable. La velocidad varía mucho según la persona, la dieta y el tiempo que lleva sin dientes naturales.
Si tu prótesis ya no se siente segura, lo mejor es valorarlo con un profesional cuanto antes. Consulta nuestra información sobre prótesis removible y descubre las opciones que tenemos para devolverte la comodidad de siempre.